- Pero, ¿qué es un aceite esencial?
- Así trabaja la psicoaromaterapia
- Cómo puede ayudarte la psicoaromaterapia
- ¿Funciona realmente la psicoaromaterapia?
- ¿En qué consiste una consulta de psicoaromaterapia?
- Los aceites esenciales más usados en psicoaromaterapia
- Descubre el programa SERENA · Aromaterapia Emocional
La psicoaromaterapia es la parte de la aromaterapia que trabaja de forma específica las emociones a través de los aceites esenciales. Es una herramienta muy potente para aliviar la ansiedad, el estrés, el insomnio y los miedos — y en este artículo te explico exactamente cómo funciona y por qué.
Pero, ¿qué es un aceite esencial?
Los aceites esenciales son extractos naturales obtenidos de diferentes partes de las plantas (flores, hojas, raíces, resinas…). Son muy concentrados y están compuestos por principios activos que les dotan de sus propiedades antidepresivas, analgésicas, relajantes, antiinflamatorios, antivíricos, antibacterianos, sedantes, edificantes, detoxificantes… Es importante saber administrarlos según la situación física y emocional de la persona y en qué cantidades. Por ello, siempre debes acudir a un especialista en aromaterapia para tratar cualquier patología.

Así trabaja la psicoaromaterapia
La psicoaromaterapia trabaja directamente con el sistema límbico, que es la parte del cerebro que almacena recuerdos en función de estímulos externos.
¿Te ha pasado alguna vez que yendo por la calle, hueles un aroma y te trasladas mentalmente a un momento de tu vida que ni siquiera recordabas? El olor del perfume de tu abuela, por ejemplo. Entonces retrocedes en el tiempo y eres capaz de visualizar con nitidez su cocina, su delantal, su sonrisa… y te llenas de cariño y nostalgia. En este momento, nuestro sistema límbico ha entrado en acción.
El sistema límbico es una enorme base de datos que registra recuerdos y emociones asociadas a un estímulo externo, como un aroma o un sonido. Estos estímulos son capaces de despertar emociones muy potentes, como ocurre con aquellas personas que han vivido una guerra y ante cualquier ruido fuerte o sonido de sirena, reaccionan con miedo y angustia.
La psicoaromaterapia trabaja de dos formas diferentes, pero muy relacionadas. Por un lado obtenemos los beneficios de aquellas propiedades «químicas» de los principios activos de cada aceite esencial (relajantes, ansiolíticos, calmantes, estimulantes…). Y por otro lado entra en juego el sistema límbico de cada uno.
Químicamente: Los principios activos de los aceites esenciales que utilicemos puede hacernos alcanzar ciertos estados (tranquilidad, alerta…) o aliviar ciertas emociones, como el miedo o la angustia. Bien es conocido el poder relajante de la lavanda (lavandula angustifolia), unido a otras muchas propiedades como antiinflamatorio, calmante, antiestrés, ansiolítico, equilibrante y analgésico entre otros, proporcionan sentimientos de calma y sosiego a quien lo utiliza.
Sistema límbico: Utilizaremos siempre aceites esenciales que nos resulten agradables para potenciar el efecto que queremos conseguir. Dentro del abanico de aceites esenciales con los que podemos trabajar ciertas patologías, es importante trabajar con uno o varios que gusten a la persona que los vaya a utilizar, de esta manera se estará generando una asociación positiva mediante el olfato al tratamiento que recibe.
Es importante conocer que no todos los aceites esenciales funcionan igual en todas las personas. Esto es debido a que cada sistema límbico es único. De hecho, un mismo aceite esencial puede tener efectos diferentes en una misma persona, en dos momentos diferentes de su vida.
En mi caso durante mucho tiempo, rechacé el aroma a lavanda porque me revolvía el estómago. De pequeña en los viajes en coche, siempre me mareaba y terminaba vomitando. Asocié el olor del ambientador del vehículo, que era de lavanda, al malestar estomacal. Poco a poco fui trabajando con este olor, hasta crear una nueva conexión agradable que me permitiera disfrutar de todas las ventajas de este aceite esencial.
Cómo puede ayudarte la psicoaromaterapia
La psicoaromaterapia es una herramienta muy potente por los principios activos de los aceites esenciales y por su acción sobre el sistema límbico.
¿Funciona realmente la psicoaromaterapia?
La gran variedad de aceites esenciales existentes hace que la psicoaromaterapia sea una de las herramientas más efectivas en el acompañamiento de diferentes patologías emocionales, siendo un gran apoyo en complemento con otras terapias.
Si un tratamiento no tiene el efecto esperado, puede modificarse con facilidad y seguridad para encontrar la solución al problema. Por ello, siempre es necesario acudir a un especialista en aromaterapia, que indicará los aceites esenciales a utilizar, las vías de administración y cantidades, en función de la situación personal de cada individuo.
Dependiendo del tema a tratar, el terapeuta puede enseñar a realizar un anclaje olfativo que favorezca el estado emocional que queremos conseguir durante el tratamiento (relajación, seguridad…).
¿En qué consiste una consulta de psicoaromaterapia?
En una consulta profesional de psicoaromaterapia se realizará un estudio completo de la persona desde donde se realizará la recomendación más adecuada. Además se realizará un masaje con aceites esenciales para comenzar el tratamiento en consulta.


Los aceites esenciales más usados en psicoaromaterapia
Aunque cada persona es un mundo y dependerá mucho de la situación personal de cada uno, debiendo completarse antes el estudio personalizado para saber qué aceites esenciales debemos utilizar en cada caso, los más utilizados de manera general son:
Neroli o flor del azahar (Citrus aurantium)
Conocido por ser un potente antidepresivo y tónico cardiaco. Muy utilizado en tratamientos antiestrés y tensión nerviosa asociada a alteraciones del ritmo cardiaco. Estabiliza el corazón y la mente. Puede ayudar en tratamientos de fobias, traumas de la infancia e hipocondria. Excelente tónico nervioso.
Puede utilizarse en difusión, masaje (junto a un aceite vegetal) y baños.

Lavanda (Lavandula angustifolia)
Quizás el más conocido de los aceites esenciales, utilizado desde la noche de los tiempos por nuestros abuelos para calmar el dolor y curar heridas. Es capaz de relajar y favorecer un descanso reparador cuando nos cuesta calmarnos y desconectar de nuestros pensamientos. Se puede usar en difusión en la estancia donde se encuentre la persona para proporcionar un estado relajado o aplicar un suave masaje junto con aceite vegetal antes de dormir.

Naranjo amargo (Citrus aurantium hojas)
Extraído de las hojas del naranjo, es conocido como el «calmante inmediato». Se utiliza para calmar la ansiedad y aliviar la tensión emocional. Además es un excelente aliado para el alivio de dolores musculares producidos por tensión nerviosa. Aplicar una gota en las manos y frotarlas. Inhalar profundamente el aceite esencial, siendo conscientes y estando presentes en el ejercicio que estamos realizando.

¿Listo para explorar el mundo de los aceites esenciales y sus beneficios emocionales?




Me encanta esta información muchas gracias. Por fin se da voz a las terapias naturales que llevan con nosotros desde la antigüedad. Felicitaciones.
Muchas gracias Vanessa,
me alegro de que te guste.
Feliz día,
Carmen.
Hola, muy bueno 😊. Gracias
Muchas gracias por tu comentario Marta. Me alegro que te haya gustado.
Un saludo,
Carmen.