Muchas personas prueban los aceites esenciales y afirman que no funcionan. Antes de rendirte, hay algo que debes saber. El mercado está lleno de aceites adulterados y esencias sintéticas que se venden como puros. Aquí te explico cómo saber si un aceite esencial es de calidad.
La verdad sobre los aceites esenciales
Los aceites esenciales funcionan, sí. Pero con condiciones. Solo si elegimos aceites esenciales de calidad 100% puros y sabemos administrarlos.
El hecho de que los aceites esenciales sean naturales no hace que podamos utilizar cualquier aceite esencial y de cualquier manera. Para tener resultados en aromaterapia debemos usar aceites esenciales de calidad y, por supuesto, tener el conocimiento adecuado. Es importante conocer las vías de administración, propiedades, contraindicaciones y las cantidades a administrar en cada caso — no todos somos iguales.
Las redes están inundadas de anuncios de aceites esenciales que se promocionan como 100% puros y que distan mucho de serlo. Cuando adquirimos este tipo de productos, obviamente no van a ser efectivos. Y lo que es peor, pueden causarnos graves trastornos al utilizarlos.
Es común ver en tiendas online aceites esenciales 100% puros y de grado terapéutico ¡que ni siquiera existen!, como el aceite esencial de fresa o el de mango. Si no sabes que los frutos carnosos no se destilan (con algunas excepciones, como la baya de enebro) y no existe su aceite esencial, te la cuelan.
El problema es que nos fiamos de opiniones sin cuestionar si son realizadas por personas con conocimiento sobre el tema.
Entonces, ¿cómo puedo saber si un aceite esencial es de calidad?
No puedes comprobarlo sin aparatos de análisis. Pero sí puedes exigir que tenga unos mínimos en el etiquetado, y si no los cumple, por mucho que sea una marca «conocida», desconfía.

Consejos para elegir un aceite esencial de calidad
1. Precios
Desconfía si el precio del aceite esencial es extremadamente barato. El precio del aceite esencial de rosa está en torno a los 200€ el bote de 5 ml., ya que se necesitan 3.000 kilos de pétalos de rosa damascena para obtener 1 litro de aceite esencial. Si lo ves «tirado» de precio, NO es aceite esencial puro. Algo similar ocurre con el sándalo y el neroli.
2. Las marcas conocidas no siempre son las mejores
Tampoco recomiendo comprar marcas «archiconocidas» que van con márgenes estratosféricos, en los que pagas 3 veces el aceite esencial. En algunas ocasiones la calidad no va acorde con el precio.
3. Etiquetado (imprescindible)
Mira la etiqueta — debe incluir SIEMPRE:
- Nombre botánico de la planta. Ejemplo: Árbol del té (Melaleuca alternifolia)
- Parte destilada de la planta: flores, hojas, raíces…
- Modo de extracción: destilación por arrastre de vapor, presión en frío.
- Tipo de cosecha o cultivo: ecológico, silvestre…
- Principales componentes: linalol, 1.8 cineol…
- Quimiotipo: cuando corresponda. Solo algunas plantas generan quimiotipo — debe especificarse en aceites como el tomillo y el romero.
4. Dónde comprar aceites esenciales, aceites vegetales e hidrolatos
Compra tus aceites esenciales en sitios y webs de confianza especializadas en aromaterapia. Evita las grandes webs comerciales.
5. Acude a profesionales certificados en aromaterapia
Desconfía de las recomendaciones del uso indiscriminado de aceites esenciales por el hecho de ser naturales. Los aceites esenciales tienen principios activos muy potentes que hay que saber administrar, ya que pueden tener interacciones con ciertas patologías y medicamentos. Busca siempre aromaterapeutas profesionales.
En una consulta profesional se realiza un estudio totalmente personalizado donde se tienen en cuenta la edad, complexión, patologías, medicación, situación personal y estado emocional. A partir de ahí se recomienda el mejor tratamiento en cada caso, con las vías de administración, aceites esenciales, vegetales e hidrolatos a utilizar y las dosis específicas.
6. No todos los aceites esenciales actúan igual en todas las personas
Otro motivo por el que podemos pensar que los aceites esenciales no funcionan es la generalización. Todo el mundo adquiere el aceite esencial de lavanda para relajarse. Pero no siempre tiene el mismo efecto en todas las personas. Cada individuo tiene recuerdos únicos asociados a ciertos olores — el sistema límbico de cada uno es único.
En mi caso, durante muchos años el olor de la lavanda me revolvía el estómago. De pequeña me mareaba en los viajes en coche y el ambientador del vehículo era de lavanda. Mi cerebro ancló ese olor al malestar estomacal. Poco a poco fui trabajando con este olor hasta crear una nueva conexión agradable.
Como ves, la aromaterapia y los aceites esenciales funcionan de manera muy eficaz física y emocionalmente, siempre que el producto sea de calidad y estemos bien asesorados por un profesional de la aromaterapia.
Siguiendo estos consejos, además de evitar algún disgusto podrás ahorrarte el tener que comprar aceites esenciales de distintas marcas hasta acertar con el bueno.
Si quieres aprender a usar los aceites esenciales con criterio real — saber cuáles elegir, cómo aplicarlos y para qué sirve cada uno — únete al CLUB: formación completa, protocolos y una comunidad que te acompaña.




Los aceites esenciales si funcionan.
Hola Mayra, claro que funcionan si se conocen sus propiedades y se usan de forma adecuada.
Gracias por tu comentario.
Un saludo,
Carmen.
Los aceites esenciales son muy prácticos, yo los uso desde años para hacer cosmética natural. Hay que conocer las cantidades precisas y no todos iguales.
Hola Ana Belén, gracias por tu comentario. Efectivamente los aceites esenciales tienen múltiples usos y es importante conocer sus características y dosis de administración.
Un saludo,
Carmen.